medicina biologica, natural, alternativa, integrativa, complementaria, holistica, terapia neural, homeopatia, hidroterapia colon, ozonoterapia, carboxiterapia, mesoterapia, dietetica, nutricion, hidroterapia colon, terapia neural, homeopatia medicina biologica, natural, alternativa, integrativa, complementaria, holistica, terapia neural, homeopatia, hidroterapia colon, ozonoterapia, carboxiterapia, mesoterapia, dietetica, nutricion, hidroterapia colon, terapia neural, homeopatia ¿Cómo funciona el sistema inmunitario?
Nuestras   defensas   naturales   nos   van   a   proteger   frente   a   microorganismos   extraños   como   son   entre   otros   los   virus,   bacterias.   El   sistema inmune   se   compone   de   numerosos   mecanismos   de   defensa   que   se   dividen   en   un   sistema   inmunitario   específico   y   un   sistema   de   defensa no específico.   Defensa no específica El sistema inmunitario no específico es innato. Va a constituir una primera barrera inmediata frente a toda clase de intrusos.   Defensa específica Si   nuestras   defensas   no   específicas   no   son   suficientes   entonces   nuestro   sistema   inmunitario   específico,   que   necesita   un   tiempo   para actuar,   entra   en   juego   y   actúa   de   forma   selectiva   contra   cada   intruso.   Sin   embargo,   para   formar   anticuerpos   específicos,   el   organismo debe   primero   identificar   al   intruso,   lo   que   explica   la   lentitud   del   sistema   de   defensa   específico.   Después   de   la   identificación   de   los   virus, bacterias   u   otras   sustancias   extrañas,   se   inicia   la   producción   de   anticuerpos   específicos.   Por   ello,   este   sistema   de   defensas   específico   no es   innato   y   debe   ser   adquirido.   Esto   significa   que   nuestras   defensas   endógenas   se   continúan   desarrollando   a   lo   largo   de   la   vida.   Después de   cada   reacción   inmunitaria,   se   crean   las   células-memoria   asegurando   una   rápida   reacción   cuando   se   produzca   de   nuevo   un   contacto con un intruso ya conocido.             Defensa   no   específica:   los   leucocitos   (glóbulos   blancos)   patrullan   sin   descanso   por   todo   nuestro   organismo.   Si   descubren   intrusos, desencadenan   una   reacción   de   alerta   y   fluyen   en   masa   desde   las   vías   sanguíneas   para   combatir   a   los   organismos   extraños   y   destruirlos por fagocitosis (captura e ingestión).   Factores que influyen en las reacciones del sistema inmunitario La   eficacia   del   sistema   inmune   varía   de   una   persona   a   otra.   Además   de   las   defensas   inmunitarias   relacionadas   con   la   edad   tenemos   otros factores que influyen sobre las defensas inmunitarias a nivel individual como: Mala alimentación Si   tenemos   una   alimentación   poco   diversificada,   rica   en   azúcares   y   en   grasas   nos   encontramos   con   un   déficit   de   vitaminas,   minerales   y oligoelementos.   Para   que   las   células   del   sistema   inmune   puedan   realizar   adecuadamente   su   función   precisamos   de   esos   elementos vitales que deben proporcionarse mediante una alimentación sana y equilibrada. Estrés Se   distingue   el   estrés   positivo   de   corta   duración   (eustrés)   del   estrés   negativo   crónico   (distress).   Este   último,   caracterizado   por   una   entrega excesiva   y   permanente   al   trabajo,   a   la   escuela   o   a   la   casa,   es   el   más   peligroso   para   el   sistema   inmunitario.   Afecta   especialmente   a   las defensas   naturales   específicas.   Por   el   contrario,   el   eustrés,   que   acaece   antes   de   un   examen   o   de   una   competición   deportiva,   produce   una tensión   positiva   que   moviliza   nuestros   recursos   para   la   supervivencia   y   ayuda   al   mantenimiento   de   las   diferentes   constantes   fisiológicas. Insomnio El   sistema   inmunitario   funciona   siguiendo   un   ritmo   de   día/noche.   Durante   el   día,   el   sistema   inmunitario   defiende   al   organismo   contra   las influencias   exteriores   para   evitar   infecciones.   Por   lo   tanto,   no   tiene   tiempo   de   regenerarse.   La   regeneración   tiene   lugar   durante   el   sueño,   y de ahí la importancia de un sueño reparador. A largo plazo, la ausencia de regeneración se traduce en un debilitamiento de las defensas inmunitarias. Estaciones En   verano,   varios   factores   estimulan   el   sistema   inmunitario,   como   el   sol,   las   actividades   al   aire   libre   y   las   frutas   y   verduras   frescas   ricas   en elementos   vitales.   En   otoño   y   en   invierno,   los   días   se   acortan   y   los   alimentos   frescos   son   más   escasos.   El   frío,   la   lluvia   y   la   nieve   son también   elementos   negativos   sobre   el   sistema   inmunitario.   En   primavera,   están   de   vuelta   la   luz   y   el   calor   del   sol.   La   intensidad   de   la ayuda de la que se benefician nuestras células inmunitarias varía según las diferentes estaciones del año. Estos   y   otros   factores,   determinan   la   eficacia   de   las   defensas   inmunitarias   en   diferentes   momentos   de   la   vida.   Por   ello   debemos   de   tener encuenta: - Realizar una actividad física regular, como mínimo durante 1/2 hora, de 3-5 veces por semana. -   Mantener   una   alimentación   equilibrada   rica   en   verduras   y   frutas.   Tomar   alimentos   integrales   y   evitar   los   embutidos,   fritos,   fast-food   u otros alimentos grasos, golosinas. - Sueño reparador, intentando dormir entre 7-8 horas por la noche. - No fumar o tomar alcohol. Solicite   consejo   a   su   médico   naturista   sobre   los   estilos   de   vida   holísticos   sanos   y   sobre   los   suplementos   que   puede   tomar   o   las   técnicas naturales que puede utilizar como la homeopatía , hidroterapia de colon , etc.   Puede que su sistema inmunitario esté debilitado si responde afirmativamente a alguna de las siguientes cuestiones: ¿Tiene cistitis (infecciones de orina) o micosis (infecciones por hongos) recurrentes? ¿Tiene problemas de tránsito intestinal (diarrea, estreñimiento) o bien hinchazones? ¿ Se siente cansado y más vulnerable en invierno? ¿ Presenta actualmente una infección viral (catarro, rinitis gripe, faringitis, etc.) que está tardando en curarse? ¿ Padece habitualmente infecciones a lo largo del invierno (otitis, bronquitis, sinusitis, rinofaringitis, etc.)? ¿ Le sientan mal los antibióticos?
· · · · · · sistema inmunitario, inmune, inmunodeficiencia, defensas, centro medicina natural y antienvejecimiento Estepona, alternativa, biologica, complementaria, holistica, terapia neural, homeopatia, hidroterapia colon, ozonoterapia, carboxiterapia, mesoterapia, medicina biologica, natural, alternativa, integrativa, complementaria, holistica, terapia neural, homeopatia, hidroterapia colon, ozonoterapia, carboxiterapia, mesoterapia, dietetica, nutricion, hidroterapia colon, terapia neural, homeopatia
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Nuestras     defensas     naturales     nos     van     a     proteger     frente     a microorganismos     extraños     como     son     entre     otros     los     virus, bacterias.     El     sistema     inmune     se     compone     de     numerosos mecanismos   de   defensa   que   se   dividen   en   un   sistema   inmunitario específico y un sistema de defensa no específico.   Defensa no específica El   sistema   inmunitario   no   específico   es   innato.   Va   a   constituir   una primera barrera inmediata frente a toda clase de intrusos.   Defensa específica Si   nuestras   defensas   no   específicas   no   son   suficientes   entonces nuestro   sistema   inmunitario   específico,   que   necesita   un   tiempo para   actuar,   entra   en   juego   y   actúa   de   forma   selectiva   contra   cada intruso.    Sin    embargo,    para    formar    anticuerpos    específicos,    el organismo   debe   primero   identificar   al   intruso,   lo   que   explica   la lentitud     del     sistema     de     defensa     específico.     Después     de     la identificación   de   los   virus,   bacterias   u   otras   sustancias   extrañas,   se inicia    la    producción    de    anticuerpos    específicos.    Por    ello,    este sistema   de   defensas   específico   no   es   innato   y   debe   ser   adquirido. Esto    significa    que    nuestras    defensas    endógenas    se    continúan desarrollando    a    lo    largo    de    la    vida.    Después    de    cada    reacción inmunitaria,   se   crean   las   células-memoria   asegurando   una   rápida reacción   cuando   se   produzca   de   nuevo   un   contacto   con   un   intruso ya conocido.             Defensa   no   específica:   los   leucocitos   (glóbulos   blancos)   patrullan sin   descanso   por   todo   nuestro   organismo.   Si   descubren   intrusos, desencadenan   una   reacción   de   alerta   y   fluyen   en   masa   desde   las vías    sanguíneas    para    combatir    a    los    organismos    extraños    y destruirlos por fagocitosis (captura e ingestión).   Factores      que      influyen      en      las      reacciones      del      sistema inmunitario La    eficacia    del    sistema    inmune    varía    de    una    persona    a    otra. Además   de   las   defensas   inmunitarias   relacionadas   con   la   edad tenemos     otros     factores     que     influyen     sobre     las     defensas inmunitarias a nivel individual como: Mala alimentación Si   tenemos   una   alimentación   poco   diversificada,   rica   en   azúcares   y en   grasas   nos   encontramos   con   un   déficit   de   vitaminas,   minerales y   oligoelementos.   Para   que   las   células   del   sistema   inmune   puedan realizar   adecuadamente   su   función   precisamos   de   esos   elementos vitales   que   deben   proporcionarse   mediante   una   alimentación   sana y equilibrada. Estrés Se    distingue    el    estrés    positivo    de    corta    duración    (eustrés)    del estrés   negativo   crónico   (distress).   Este   último,   caracterizado   por una   entrega   excesiva   y   permanente   al   trabajo,   a   la   escuela   o   a   la casa,    es    el    más    peligroso    para    el    sistema    inmunitario.    Afecta especialmente     a     las     defensas     naturales     específicas.     Por     el contrario,   el   eustrés,   que   acaece   antes   de   un   examen   o   de   una competición   deportiva,   produce   una   tensión   positiva   que   moviliza nuestros   recursos   para   la   supervivencia   y   ayuda   al   mantenimiento de las diferentes constantes fisiológicas. Insomnio El   sistema   inmunitario   funciona   siguiendo   un   ritmo   de   día/noche. Durante    el    día,    el    sistema    inmunitario    defiende    al    organismo contra    las    influencias    exteriores    para    evitar    infecciones.    Por    lo tanto,   no   tiene   tiempo   de   regenerarse.   La   regeneración   tiene   lugar durante el sueño, y de ahí la importancia de un sueño reparador. A    largo    plazo,    la    ausencia    de    regeneración    se    traduce    en    un debilitamiento de las defensas inmunitarias. Estaciones En   verano,   varios   factores   estimulan   el   sistema   inmunitario,   como el   sol,   las   actividades   al   aire   libre   y   las   frutas   y   verduras   frescas ricas    en    elementos    vitales.    En    otoño    y    en    invierno,    los    días    se acortan   y   los   alimentos   frescos   son   más   escasos.   El   frío,   la   lluvia   y la    nieve    son    también    elementos    negativos    sobre    el    sistema inmunitario.   En   primavera,   están   de   vuelta   la   luz   y   el   calor   del   sol. La   intensidad   de   la   ayuda   de   la   que   se   benefician   nuestras   células inmunitarias varía según las diferentes estaciones del año. Estos    y    otros    factores,    determinan    la    eficacia    de    las    defensas inmunitarias   en   diferentes   momentos   de   la   vida.   Por   ello   debemos de tener encuenta: -   Realizar   una   actividad   física   regular,   como   mínimo   durante   1/2 hora, de 3-5 veces por semana. -   Mantener   una   alimentación   equilibrada   rica   en   verduras   y   frutas. Tomar   alimentos   integrales   y   evitar   los   embutidos,   fritos,   fast-food u otros alimentos grasos, golosinas. -    Sueño    reparador,    intentando    dormir    entre    7-8    horas    por    la noche. - No fumar o tomar alcohol. Solicite   consejo   a   su   médico   naturista   sobre   los   estilos   de   vida holísticos   sanos   y   sobre   los   suplementos   que   puede   tomar   o   las técnicas     naturales     que     puede     utilizar     como     la     homeopatía ,   hidroterapia de colon , etc.   Puede   que   su   sistema   inmunitario   esté   debilitado   si   responde afirmativamente a alguna de las siguientes cuestiones: ¿Tiene   cistitis   (infecciones   de   orina)   o   micosis   (infecciones por hongos) recurrentes? ¿Tiene       problemas       de       tránsito       intestinal       (diarrea, estreñimiento) o bien hinchazones? ¿ Se siente cansado y más vulnerable en invierno? ¿   Presenta   actualmente   una   infección   viral   (catarro,   rinitis gripe, faringitis, etc.) que está tardando en curarse? ¿   Padece   habitualmente   infecciones   a   lo   largo   del   invierno (otitis, bronquitis, sinusitis, rinofaringitis, etc.)? ¿ Le sientan mal los antibióticos?
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